sábado, 15 de junio de 2013

De la belleza y el furor, propuestas poéticas renovadoras de la década de los sesenta en Venezuela en ebook

    

 Ya está a la venta en Barnes and noble, en Amazon y otras tiendas de ebook, la versión digital de mi libro:  De la belleza y el furor, propuestas poéticas renovadoras de la década de los sesenta en Venezuela  

        

     El libro constituye una revisión crítica de las más relevantes propuestas poéticas, grupales e individuales, de la década del sesenta en Venezuela. Son objeto de estudio las obras de los más destacados integrantes de los grupos surgidos en la capital: Sardio (1958), Tabla Redonda (1959), El Techo de la Ballena (1961), del movimiento de provincia Trópico uno (1964) y de aquellos autores que, sin haberse unido a estos grupos, iniciaron su obra poética en esta década y cuyos libros han tenido una resonancia significativa en el público lector y en la crítica literaria.
      El análisis de las poéticas en cuestión se realizó a partir del estudio de los grupos y movimientos literarios, cuyos manifiestos y planteamientos editoriales, especialmente en revistas, permitieron articular propuestas estético-ideológicas disidentes y subversivas. Buscaban romper con la cultura dominante y asumir un compromiso social a través de un lenguaje más cercano a lo conversacional y coloquial, de esta manera intentaban darle una dimensión socio-política al arte y la literatura. En sus obras se puede observar actitudes estéticas y políticas rupturales que respondían a un particular proceso de transformación histórico-cultural que no se limitaba al espacio nacional, sino que se insertaba en un proceso de índole continental.
      Una actitud generalizada en la literatura aspiraba a superar lo tradicional, no sólo en sus aspectos formales y estilísticos, sino también en su visión del mundo. La poesía se nutría de la historia, del cotidiano enfrentamiento con la urbe. La renovación de la palabra era un arma de combate. Esta propuesta estético ideológica subversiva constituyó la corriente predominante de la época, sin embargo otras tendencias se hicieron presentes en el campo literario; entre ellas destacaron la poética que se abocó a la experimentación formal e imaginativa con una marcada orientación surrealista y la poética que reconstruye la memoria y asume el discurso poético como palabra fundadora de mundos, que transforma la realidad a partir de la reinterpretación y la reivindicación de la historia, las tradiciones y de la geografía autóctonas.
       Comienza el estudio en 1958, dos años antes de iniciada la década del sesenta, ya que el 23 de enero de este año cae la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez y con este acontecimiento comienza una nueva etapa política en el país, la etapa democrática; sin embargo el gobierno de Rómulo Betancourt no respondió a las expectativas de los jóvenes intelectuales por lo que surgieron nuevas fracciones de izquierda más radicales y comenzaron a actuar los movimientos contestatarios e insurreccionales.
      El año 1958 marca también el inicio de los grupos y movimientos artístico-literarios rupturales con la aparición de Sardio; un año más tarde surge Tabla redonda. Tras la publicación del octavo número de la revista Sardio, de mayo-junio 1961, el grupo se disuelve; aquellos que se identifican con la revolución cubana y con las ideologías de izquierda, pasan a El Techo de la Ballena. En 1969 se cierra el ciclo de El techo, sin embargo algunos balleneros continuaron su labor en Rocinante hasta mediados de los años setenta. En el interior del país destaca particularmente la aparición del grupo Trópico uno en 1964, cuyos integrantes combinaron la ortodoxia política de Tabla Redonda con la irreverencia ballenera.
      Las posturas varían: algunas son muy radicales y se identifican con la disidencia, otras se encuentran menos definidas. Nos interesa particularmente el aporte que ofrecieron a la poesía y cultura y las relaciones dialógicas que se establecieron entre los grupos y autores.

         Del libro ha dicho el escritor y periodista argentino, Mario Szichman:
"En nuestra América, donde es tan difícil la empresa de hacerse oír porque los silencios se van acumulando, donde hay tantas voces dispersas que han dejado de encontrar eco, la labor de Carmen Virginia Carrillo ha sido acabar con el silencio estéril y recuperar la palabra. Ella sabe que la poesía necesita hablar, que todas sus voces necesitan hacerse oír.
La autora ha creado un texto seminal sobre la poesía venezolana de la década de los sesenta que supera en mucho lo sugerido por el subtítulo. La escritura se desliza por el texto De la belleza y el furor como quería Juan Carlos Onetti: con la felicidad de la letra. No hay que ser un especialista en poesía, o en poesía latinoamericana, para amar los poemas ofrecidos, o para desear inquirir más sobre los poetas que los ofrendan."